miércoles 25 de enero de 2012




LA METAMORFOSIS


Ahora se que algo invade mi cuarto, una mujer insecto.

Una mujer con forma de mosca

que anhela mi dulzura, que en mis restos busca con ansia

lo que ella anhela en su vida.

Una mujer con forma de mosca

anda sobre mi cuerpo, se desliza con leves pisadas,

atraviesa el día, permanece sin permiso en mi noche,

incluso rasga el cristal de mi ventana.

Ella susurra en mi mano, reposa balanceándose

entre mis deseos, entre los despojos que pueblan mi cuarto.

Una mujer con forma de mosca,

se atreve a instalarse en mi vida,

se atreve, pero ya, no respira.








Poema reciclado de uno de Carolina Otero,  llamado LA MUJER MOSCA:




La mujer mosca

revolotea en mi cuarto.

Ama mi dulzura

y ama mi mierda.

Estoy harta de sus patas

haciéndome click clik

día y noche.

Uno de estos días

cuando esté posada en mi palma

libando mi dulzura,

libando mi mierda,

voy a matar

a la mujer mosca

contra un libro de Derecho romano.

Para hacer justicia

con la mosquita muerta.




miércoles 11 de enero de 2012

FUGA




Sobre la tierra desnuda,
desaparece el amparo que imagina el sol del invierno.
Sobre la tierra desnuda,
la ciudad se hunde, haciendo crecer la espera.

El insomnio que planea en los días que regresamos a la infancia,
trae un cielo limpio, como las ideas descalzas
que sobrevuelan la locura. Esa que nada excluye.

Sobre la tierra desnuda,
he venido a bañarme. En las profundidades de cada rostro.
Sobre la tierra desnuda,
odiaré, haber perdido la niñez que maldije.

lunes 14 de noviembre de 2011

GIRAR EL AIRE


















Girar el aire, extraerlo
del pozo de tu vientre.

Mordiste la constancia 
de pertenecer al eco
y yo, que ahora 
vigilo todos los puentes
que maldecías
en nombre de tanta pena.

Girar el aire, arrancarlo
de tanto aliento.

Consagrar tu voz, 
en el hueco blanquecino 
donde yacen las serpientes.

Girar el aire.

martes 1 de noviembre de 2011

                                                                             Groebli


Un soplo, y el sobrio sabor a vejez, desaparece.
La columna vertebral en cada tramo, desaparece.

El pulso que yace generando piedad, movimiento
que silba tras la huella herida por el viento.

Senda, trámite certero y sus anchos márgenes
deformados en sus ansias de ser continentes.

Desaparece, tanto temblor opaco que va meciendo
la gestación de los límites de este paisaje de arena.












lunes 22 de agosto de 2011

Fotografía extraída de la exposición "Trains through the grass"
Ana Valero/ Marián Valero



Vacila mientras se arrastra por ese raíl periférico,

ciega la distancia, la muerte huele

a desvelo.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


La quietud, el síndrome de quien arrastra

todo el horizonte. Acaricia su nuca,

cada nombre es traición.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Suena el metal, ausencia de voz

y grita el pulso de quien dispara al aire

y sondea la calle que vertebra esa aldea fronteriza.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Todos, mudos y pacientes, bordean el tembor

de prorrogar los pasos que construyen

cada decorado en el oeste americano.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Forasteros que bendicen la muerte.

Se desata una tempestad en la planicie, una estampida de reses.

Ahora puedo decir tu nombre.


El héroe vive para contar lo que ha visto.

martes 26 de julio de 2011

LET´S SUBMERGE



Los sentidos viajan en un estado transparente,
el deseo se sumerge en el tacto,
y ahora, puedo decir que aquella isla era mía.

La tierra erguida,
flota en la superficie.
La distancia que palpita bajo el párpado.

Deshacer el susurro del ruido al dibujar el agua,
mientras abrazo, eso que otros llaman,
hambre y luz.

Fingir, dentro de cada fotografía,
la ausencia de pisadas, esas que no tienen
forma ni ruido ni dolor.




domingo 26 de junio de 2011

Y LA FUGA Y LA BELLEZA



"Estoy improvisando y la belleza de lo que improviso es una fuga"
Clarice Lispector

Espigas danzando en la boca,
la sola presencia de lo que ya no invade,
es como el tiempo acumulado
tras objetos que respiran mudos.

Lento es mi cántico, como la fuga
que crece hacia dentro, se evapora.

La llanura que nace sin disolverse
en el ruido que genera tanta sutileza.
Y el volcán respira mudo, ausente
del sueño que se agolpa en los objetos.