miércoles, 3 de febrero de 2010

LA PENA EN VAIVÉN




De pequeña, imaginaba el mar
a través de aquella ventana ciega, donde llegaba el olor y su trasiego
mientras pensaba en los marineros y su pena en vaivén. Y su costumbre.

Cuando anochecía, mi voz era luz de faro y nostalgia incierta,
meciendo el susurro de la quietud de la infancia.
Y la lejanía. Y los marineros,
dejan como si nunca se acabara el océano, sus voces suspendidas.
Y callan, lo que no está escrito.

De pequeña, imaginaba tantas cosas
que ahora, cierto regusto a pena transita junto al oleaje,
como aquellos marineros de mi infancia, que en la lejanía se dejaban mecer.

3 comentarios:

adelink dijo...

foto chulisima!me encanta!

Old Wilkie dijo...

precioso!

yo, la reina roja dijo...

Este lo conocía. Me gustaba y me sigue gustando.