viernes, 20 de agosto de 2010

TODOS LOS NOMBRES

Fuimos nosotros.

Deslizabas tu mano tras las agujas de agua, aquella
impresión de desalojo no era fortuita.
Contaba palabras, como hilos
ovillados
en aquella atmósfera que silenciaba nombres.

Crujió el tacto de voz, y su materia
condensando el temblor. Tanta
era la quietud del aire, acabamos

asfixiándonos.

2 comentarios:

Lola Torres Bañuls dijo...

Me gustan tus poemas. Tiene voz propia.

Y tu blog también me resulta interesante.

Tus ventanas me resultan algunos familiares.

Volveré por aqui pero no sé decirte si pronto o no pues no tengo mucho tiempo.

Un abrazo.

Lucita dijo...

Muchas gracias Lola por tus palabras. Un placer recibirte en esta humilde morada.

SAludos