martes, 9 de noviembre de 2010

INERCIA




Permanecemos en estado de reposo, una fuerza aplicada
resbala y queda en el aire una sensación
de perdón o amnesia, qué posibilidad se escapa.

Y la inercia no funciona. Queda
la sombra que proyecta mi cuerpo, no se detiene
ante el aliento que se esfuma entre las chimeneas desnudas,
los huesos frágiles se deshojan y ya,

el otoño cesa.

Y borrar, el significado que adquieren los objetos cuando no funcionan,
no es síntoma de derrota, se dilata
el paso de un estado a otro. Aparece el cansancio,

la sed.

Y la inercia, ya no nos pertenece.


2 comentarios:

Rafa dijo...

Hola Luci, me gusta mucho este poema, precisamente estoy en casa de Elena Escribano que dirige el Taller de Poesía del Poli y estabamos comentando si te apetecería acercarte el próximo martes 17 de noviembre con tus poemas para leerlos en el taller, si te apetece. Si quieres hablar con Elena, su teléfono es 658587505

Jorge Ampuero dijo...

Todos los síntomas nos recuerdan que estamos heridos pero aún con vida.

Saludos...