miércoles, 29 de diciembre de 2010

LE BON HIVER





















Torpe la cadencia, el temblor
que deja pisadas en la nieve,
maldice la tarde que no conoce frontera.

Llenas el extremo donde la latitud
respira invierno. Y ahora sabes
que yo también me marcho.

La piel tendida,
y la asombrosa precisión del ruido
al perfilar tu imagen.

Y la nieve, no llena un vacío
de imágenes,
solo reemplaza la fiebre.

Ahora ya sabes que la sinuosa luz de plata
reposa en tu vientre, mientras en otra latitud:
borra mis pasos.




2 comentarios:

dono dijo...

'la nieve reemplaza la fiebre' aquí quedo suspendida...

antonio de egipto dijo...

El invierno regala versos