
Foto: Feng Li
El hueso, ahora, no sirve,
la humedad sigue naciendo esta noche en mi boca.
Un contrabajo se tambalea dentro,
rasga toda la furia.
(Aquellos hombres,
arrancaban todas las viejas traviesas
de aquel viejo carguero que mecía el mar,
allí,en las calles espejo donde nadie excavaba surcos ,
tu dijiste:
en otras ciudades esos surcos permanecían. Ellos tapaban la tierra.
Negaban la raíz del eje por donde necesitaban circular.
Generar consuelo o una distancia inversa,
aquel tramo de tiempo se quiebra.
Oxida la música, y la lluvia negra quema la ciudad,
mientras aquellos hombres duermen. )
Y es ahora, cuando
ese contrabajo soy yo, y todo muere en mi nuca.
1 comentarios:
precioso
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