miércoles, 11 de mayo de 2011

INFRACOLOR




Así fue
como las cuerdas vocales
retomaron su camino.
Regaron
como bombas en cadena,
la inmensa furia que alumbraba el bosque.

Y aquellos que nos dan
la migaja que llena tu boca, ellos
vigilaban cada territorio abandonado en nuestro mapa.
Nunca la noche supuso tanta incertidumbre.

Un árbol y la densidad de un río que envejece.
Bordea la imagen que capta tu retina,
no le niegues la posibilidad de huir.

1 comentario:

JAN dijo...

Limpieza de líneas asombrosa. Impresionante. Gracias.