Una brecha se abre con estas manos mudas,
ahora más,
con este peso,
marea y gravedad, equilibran
los cuerpos sin forma. Cincelando,
eso que llamamos
canto o carne,
ese llanto desnudo que nos arropa.
Busco,
sin mayor presagio, el sol entre las grietas.
O las verdades ciegas.
No temo,
voy a ti, como esto que soy.
Como la evolución del aire,
donde ahora la ramas crujen.
Ya no hay guardián,
la espera ya no pregunta, atraviesa
y no se queda, eso que llamas hambre.
1 comentarios:
...La evolución del aire...
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