domingo, 5 de junio de 2011

INSOMNIO EN BERLIN




Desaparecemos,
tras la mirada de quienes se funden en la caída.
El ritmo permanece, cuando todo
gira lento.

Aquellos que antes fueron, ahora
mienten en su intento. Nada vacila
en su maquinaria visual, sólo respira el lejano recuerdo.
Y caemos,
como si de ellos dependiera,
hacia la fina línea que recorta
las pisadas

aquellas que siempre quedan,

como el reguero de espuma de un carguero,
o esa árida luz que penetra en la arena.

4 comentarios:

Javier Vilaplana dijo...

"Como el reguero de espuma de un carguero" permanecerá en mi memoria -insomne pero también hueca y caprichosa- el paradójico rosario de ensoñaciones que me provocan tus insomnes y bellísimos versos.

Javier Vilaplana dijo...

"Como el reguero de espuma de un carguero" permanecerá en mi memoria -insomne pero también hueca y caprichosa- el paradójico rosario de ensoñaciones que me provocan tus insomnes y bellísimos versos.

A. dijo...

Gracias.

Lola Torres Bañuls dijo...

Precioso este poema. me encanta y me parece muy bueno. Te felitico. La primera estrofa es genial.

Saludos Desde el Mediterraneo

Lola