lunes, 22 de agosto de 2011

Fotografía extraída de la exposición "Trains through the grass"
Ana Valero/ Marián Valero



Vacila mientras se arrastra por ese raíl periférico,

ciega la distancia, la muerte huele

a desvelo.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


La quietud, el síndrome de quien arrastra

todo el horizonte. Acaricia su nuca,

cada nombre es traición.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Suena el metal, ausencia de voz

y grita el pulso de quien dispara al aire

y sondea la calle que vertebra esa aldea fronteriza.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Todos, mudos y pacientes, bordean el tembor

de prorrogar los pasos que construyen

cada decorado en el oeste americano.


El héroe vive para contar lo que ha visto.


Forasteros que bendicen la muerte.

Se desata una tempestad en la planicie, una estampida de reses.

Ahora puedo decir tu nombre.


El héroe vive para contar lo que ha visto.

6 comentarios:

María Mercromina dijo...

oh *_*

Lucita dijo...

:D gracias linda!!!
pertenece a un poemario nuevo...un homenaje al western!

Javier Vilaplana dijo...

Como siempre, un placer leerte y poder, con tranquilidad, darle la mano a una pistolera zurda, de corazón.

El más fuerte abrazo.

Todos nosotros dijo...

Muy potente visualmente, enhorabuena!

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David C. dijo...

Creo que todos llevamos un héroe dentro, más las personas mayores.

Ulisa dijo...

Con olor a western y polvo del suelo en los zapatos.

El héroe cuenta lo que ha visto y se hace héroe.

Saludos.