LA METAMORFOSIS
Ahora se que algo invade mi cuarto, una mujer insecto.
Una mujer con forma de mosca
que anhela mi dulzura, que en mis restos busca con ansia
lo que ella anhela en su vida.
Una mujer con forma de mosca
anda sobre mi cuerpo, se desliza con leves pisadas,
atraviesa el día, permanece sin permiso en mi noche,
incluso rasga el cristal de mi ventana.
Ella susurra en mi mano, reposa balanceándose
entre mis deseos, entre los despojos que pueblan mi cuarto.
Una mujer con forma de mosca,
se atreve a instalarse en mi vida,
se atreve, pero ya, no respira.
Poema reciclado de uno de Carolina Otero, llamado LA MUJER MOSCA:
La
mujer mosca
revolotea en mi cuarto.
Ama
mi dulzura
y
ama mi mierda.
Estoy
harta de sus patas
haciéndome
click clik
día
y noche.
Uno
de estos días
cuando
esté posada en mi palma
libando
mi dulzura,
libando
mi mierda,
voy
a matar
a
la mujer mosca
contra
un libro de Derecho romano.
Para
hacer justicia
con
la mosquita muerta.
3 comentarios:
¡Qué divertido es jugar al reciclaje! Muy chulo. Bs.
sí, sí a todo!
Con todos mis respetos, que son muchos (me encanta que el arma insecticida sea un libro de Derecho Romano), a la Mujer Mosca, me parece que el término "reciclar" (algo así como "someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar") podría ser válido sólo por eufónico, pero no por preciso.
Tu poema no es el producto reutilizado de unos versos anteriores. No. Tu Metamorfosis es justo eso, una mudanza que trasciende la anécdota del origen para alumbrar una belleza distinta, como en la relación artrópodo-lepidóptero.
Me parece.
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