miércoles, 25 de enero de 2012




LA METAMORFOSIS


Ahora se que algo invade mi cuarto, una mujer insecto.

Una mujer con forma de mosca

que anhela mi dulzura, que en mis restos busca con ansia

lo que ella anhela en su vida.

Una mujer con forma de mosca

anda sobre mi cuerpo, se desliza con leves pisadas,

atraviesa el día, permanece sin permiso en mi noche,

incluso rasga el cristal de mi ventana.

Ella susurra en mi mano, reposa balanceándose

entre mis deseos, entre los despojos que pueblan mi cuarto.

Una mujer con forma de mosca,

se atreve a instalarse en mi vida,

se atreve, pero ya, no respira.








Poema reciclado de uno de Carolina Otero,  llamado LA MUJER MOSCA:




La mujer mosca

revolotea en mi cuarto.

Ama mi dulzura

y ama mi mierda.

Estoy harta de sus patas

haciéndome click clik

día y noche.

Uno de estos días

cuando esté posada en mi palma

libando mi dulzura,

libando mi mierda,

voy a matar

a la mujer mosca

contra un libro de Derecho romano.

Para hacer justicia

con la mosquita muerta.




4 comentarios:

yo, la reina roja dijo...

¡Qué divertido es jugar al reciclaje! Muy chulo. Bs.

yo, la reina roja dijo...

¡Qué divertido es esto del reciclaje! Muy chulo. Bs.

... dijo...

sí, sí a todo!

Javier Vilaplana dijo...

Con todos mis respetos, que son muchos (me encanta que el arma insecticida sea un libro de Derecho Romano), a la Mujer Mosca, me parece que el término "reciclar" (algo así como "someter un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar") podría ser válido sólo por eufónico, pero no por preciso.

Tu poema no es el producto reutilizado de unos versos anteriores. No. Tu Metamorfosis es justo eso, una mudanza que trasciende la anécdota del origen para alumbrar una belleza distinta, como en la relación artrópodo-lepidóptero.

Me parece.