viernes, 17 de agosto de 2012

NUNCA INVOQUES AL INVIERNO






                                                                   "si dolió tanto, ¿cómo podría doler más?"
                                                                                                             María Negroni


Si ha dolido, podrá volver a doler tanto como el cuerpo
desee. Un ave, un plumaje grisáceo como el filtro
que la tormenta despliega sobre el campo.

¿Por qué despierto si el tacto del invierno no es rugoso?

En cada tentación de recompensa, el pacto siempre
aparece como el culmen de la vida.
No soy quien pretende abarcar todo el dolor.

El ave, resiste si es necesario llenar cada boca
con el origen de esta tormenta. Sigue durmiendo.
El cuerpo, aún no ha dejado que la frontera se cierre.

Dime,
el sufrimiento, ¿cuantas luces en retirada invierte?.





6 comentarios:

yo, la reina roja dijo...

Me gusta.

Lucita dijo...

Muchas gracias, Reina Roja.

Nacho López Murria dijo...

Las mismas luces que invierte la alegría.

Dara Gorrión dijo...

Noto el temblor del pajarito, aquí, en esta noche larga.

Jorge Ampuero dijo...

Certeros y degustables versos.

Saludos ;-)

Lucita dijo...

Gracias Nacho, Dara, Jorge. Bienvenidos a esta humilde casa.